Saltar al contenido

Lo que no te cuentan sobre el pienso para perro

Cuando decidimos tener un perro, hay muchos aspectos a tener en cuenta. Para mi, un de los más importantes es la alimentación. El tema es muy complejo, y existen muchas formas de alimentar a nuestra mascota. Más adelante profundizaré sobre otros métodos, pero hoy me gustaría hablarte sobre lo que sé del pienso para perro.

Como muchas otras cosas relacionadas con los perros, la experiencia que tuvimos Bárbara y yo con Kekoa, me ha ayudado a la hora de escoger una buena alimentación para Raixa.

El gran descubrimiento acerca del pienso

Semanas antes de que Kekoa llegara a casa de Bárbara, nos pusimos a investigar sobre la alimentación para perros. Descubrimos bastantes cosas, y muchas de ellas eran preocupantes. Era difícil encontrar un pienso de calidad, y lo peor era que las grandes marcas comerciales, normalmente eran las que ofrecían un producto peor. Encontramos varias webs en dónde se explicaba el proceso de fabricación del pienso y de sus componentes. Nos horrorizamos al descubrir las verdades incómodas que las marcas comerciales tapan con sus campañas de marketing. A continuación te expongo en esta lista las características habituales de estos piensos:

  • Los subproductos cárnicos: se les llama así a los deshechos de los animales de los mataderos que no se utilizan para el consumo humano. Suelen tener de todo menos carne: picos, pelos, cuernos, pezuñas, plumas…Aunque carece de valor nutritivo ya que no es digerible, suma en el porcentaje de proteína.
  • Cenizas y harinas: se les llama cenizas y harinas a los restos de animales cocinados a altas temperaturas (incinerados), eliminando grasas, proteínas e hidratos de carbono. Lo que queda es la materia en crudo, sin humedad. Normalmente nos sirven para calcular el contenido mineral del alimento para mascotas. En muchos piensos comerciales, el porcentaje de cenizas es más alto de lo recomendado, ya que es un producto barato para la industria y aumenta fácilmente el volumen del pienso. Cuando hay más mineral del recomendado, el perro no lo puede absorber y no le resulta saludable, incluso puede llegar a ser dañino.
  • Cereales: igual que con los subproductos cárnicos, los cereales que contienen los piensos comerciales, no son más que los restos de cáscaras y cereal en mal estado de la industria alimentaria humana.
  • Conservantes: como la calidad del “alimento” es desastrosa, para potenciar el sabor y hacerlo más apetecible a los perros, se ponen todo tipo de saborizantes artificiales. Hay algunos antioxidantes químicos como la etoxiquina, el butilhidroxianisol (BHA) y el butilhidroxitolueno (BTH) que son muy perjudiciales para la salud. Concretamente, la etoxiquina es tóxica y se considera un pesticida prohibido en alimentos para consumo humano. El BHA i BTH son sustancias químicas consideradas peligrosas ya que estudios científicos los relacionan con el cáncer.
  • Pulpa de remolacha: se trata de un deshecho de la industria azucarera, que se utiliza para evitar que los perros hagan muchas heces. Cuando la pulpa pasa por el tracto intestinal, ésta absorbe mucha agua y se hincha, provocando dificultades para la normal circulación de las heces ya que se endurecen, y favoreciendo los gases. De este modo aparece el estreñimiento y las dificultades para defecar.

Después de leer toda esta información, decidimos ir a tiendas de mascotas para leer detenidamente los ingredientes y porcentajes de las diferentes marcas de pienso para averiguar si era verdad todo lo que habíamos descubierto. Y la verdad es que todos utilizaban el mismo tipo de ingredientes. Marcas reconocidas, que gastan millones en publicidad, y resulta que fabrican y venden basura.

Sólo nos cuentan el 30%

Nos dimos cuenta de un hecho aún más preocupante. Al sumar los porcentajes de cada ingrediente, en la mayoría de los casos no superaban el 30% de la composición. Eso significaba que especificaban los ingredientes de una tercera parte del saco de pienso, el resto te lo tenías que imaginar…y con todo lo que ya sabíamos, imaginar era lo peor que podíamos hacer. Haz la prueba con la información de tu saco de pienso.

Los eufemismos

Hay muchas formas de nombrar los ingredientes del alimento para perro. ¿Si sabes que una marca tiene como principal ingrediente la carne, porqué lo llama proteína de ave deshidratada o hidrolizado de proteínas deshidratadas? ¿qué es la fibra bruta? ¿Y las grasas (sin especificar más)?. Además, la industria de la alimentación para mascotas ha ido adaptando los nombres de los ingredientes, según se ha ido denunciando su mala utilización.

 Consejos para detectar un buen pienso

Aunque la mayoría de piensos para perro tienen una composición de dudosa calidad, y sería muy recomendable buscar alternativas más naturales, quiero darte una lista de los mínimos que debería tener un pienso bueno para tu perro:

  • Carne apta para consumo humano: busca en la etiqueta que especifique que la carne es apta para consumo humano. Así te aseguras que no se trata de restos de mataderos y animales enfermos. Imagino que querrás darle a tu perro algo tan bueno como para que lo pudieras comer tú. Es más, recomiendo que especifique de qué carne se trata. Por ejemplo: no es lo mismo que diga carne de pollo, a que diga carne de pollos suizos de granja.
  • Que la carne sea el primer ingrediente: muchas veces nos encontramos en los porcentajes de las etiquetas, que hay carne pero que el principal ingrediente son los cereales. Es importante que el perro consuma cereales, pero no hay que basar su dieta en ellos por encima de la carne.
  • Evitar subproductos y derivados: como te he comentado antes, los subproductos no sabemos a ciencia cierta lo que son, seguramente restos de dudosa procedencia, así que intenta que tu pienso no los lleve en su composición.
  • Cereales: éstos deben ser enteros e integrales, ya que los restos y refinados forman parte de los deshechos de la industria alimentaria humana y no aportan los nutrientes y vitaminas necesarios. Simplemente sirven de relleno para engrosar el peso del pienso.
  • Grasas: evita el pienso que diga que contiene grasas sin especificar. Necesitas más información y saber qué tipo de conservantes naturales contienen.
  • Revisa la fecha de envasado y caducidad: un buen pienso no puede conservarse durante años, a menos que esté atiborrado de conservantes químicos. Una vez abierto, se va ranciando y además de tener mal sabor, puede ser muy dañino para tu perro ya que las grasas rancias provocan oxidación del organismo, enfermedades y alergias. Un buen pienso tiene fechas de caducidad no superiores a los 3 meses. Por este motivo, te recomiendo que compres el tamaño de saco según el consumo de tu mascota.

Toda esta información nos sirvió para hacernos una idea de lo que se cocía en las ollas de la industria alimentaria para mascotas.  Te animo a que le des un vistazo y sigas investigando.

***

Ahora que ya sabes más sobre el pienso para perro, me gustaría saber tu opinión: ¿Qué piensas sobre ello? ¿Te habías preocupado alguna vez sobre éste tema?

Te propongo que hagas el experimento y sumes el porcentaje de los ingredientes del pienso que das habitualmente a tu perro. ¿Creer que te indicará el 100% de su composición?

Luego haz lo mismo en el supermercado: mira las etiquetas de las marcas comerciales, o peor, de las marcas blancas, y descubrirás más verdades incómodas.

Me encantará saber tu opinión y compartir experiencias!

Lo que no te cuentan sobre el pienso para perro
Rate this post